La presidente de ISTEC impartió en Colombia un taller sobre certificación de repositorios institucionales

El pasado 11 de octubre, la Dra. Marisa R. De Giusti, directora del PREBI-SEDICI de la Universidad Nacional de La Plata, y presidente del Consorcio Iberoamericano para la Educación en Ciencia y Tecnología (ISTEC), coordinó el taller ‘¿Tú repositorio institucional está certificado?’, en el marco del Primer Encuentro Latinoamericano de Innovación en Educación Superior, celebrado en la ciudad de Bogotá.

El taller se destacó por su interactividad y el cambio de roles entre su coordinadora y los participantes. A partir del modelo de aula invertida implementado, los asistentes no fueron receptores pasivos de contenidos sino que se involucraron directamente con la construcción de un aprendizaje común.

El diálogo establecido durante la actividad fue permanente y resultó fundamental para otorgarle mayor volumen al trabajo en equipo desarrollado, y generar altos niveles de engagement entre los participantes.

Los asistentes expusieron los perfiles de sus repositorios de acuerdo al formulario NDSA, eligieron los criterios de evaluación que consideraban más coherentes para sus repositorios y participaron de un juego para armar una norma de certificación.

La dinámica que se estableció fue muy productiva, y durante el transcurso de la actividad lúdica la complementación entre los dos equipos que se formaron, contribuyó a poder lograr una excelente experiencia de intercambio y colaboración.

Conceptos destacados

Al iniciar la actividad, la Marisa De Giusti señaló que al comenzar el proceso de creación de un repositorio institucional es importante conocer el objetivo inicial que tiene la institución creadora, cómo se difundirá su existencia y utilización, y a quiénes está dirigido.

Para empezar se debe partir de un conocimiento claro y preciso de las necesidades de la comunidad de la institución, de la misión y de los objetivos del repositorio, precisó la directora del PREBI-SEDICI, destacado que se debe contar con:

  • Apoyo de las autoridades institucionales
  • Una clara definición de políticas y su formalización escrita
  • Infraestructura tecnológica
  • Recursos de personal y económicos
  • Participación de los productores de los contenidos

En el proceso de creación y mantenimiento de un repositorio digital es posible diferenciar dos tipos de fuentes normativas, según explicó De Giusti:

  • las relacionadas con la planificación y puesta en marcha del repositorio
  • las relacionadas con la evaluación posterior del funcionamiento del mismo.

Mientras que para la planificación general de un repositorio, la experta manifestó que la principal fuente normativa disponible es el Modelo OAIS (Open Archival Information System), existente también como norma ISO 14721:2013 que proporciona un modelo abstracto.

En relación a las características que los repositorios de la próxima generación deberán cumplir, Marisa De Giusti informó que NGRWG recomienda que deben:

  • Estar centrados en los recursos y no en los metadatos que describen a los mismos -como sucede en la actualidad. Los recursos deben ser el foco de los servicios e infraestructura de los repositorios.
  • Poder establecer conexiones entre sí. Las conexiones entre repositorios se establecen bidireccionalmente como resultado de la interacción entre recursos en diferentes repositorios, o por un servicio, es decir, por una actividad entre repositorios.
  • Ser aptos para el procesamiento por computadoras, permitiendo la utilización de servicios entre repositorios y empleando poco esfuerzo para el desarrollo de los mismos.
  • Ser plataformas activas. Es decir, que puedan soportar versionado, uso de comentarios, actualizaciones, relaciones entre recursos y revisiones.

Durante el taller la presidente de ISTEC también se refirió a los Principios FAIR para el manejo y administración de datos científicos, destacando que ofrecen un conjunto de cualidades precisas y medibles, que una publicación de datos debería seguir para que los datos sean: Encontrables, Accesibles, Interoperables y Reutilizables (del inglés FAIR – Findable, Accessible, Interoperable, and Reusable).

Además indicó que los repositorios digitales deben garantizar:

  • Acceso directo y visibilidad.
  • Infraestructura actualizada y seguridad.
  • Aptitud organizacional (de personal, financiera, técnica…=
  • Trazabilidad de los ODs.
  • Plan general y de conservación digital.
  • Definición de la comunidad o las comunidades a las que sirve.
  • Métricas para medir su impacto.
  • Aspectos legales y licencias.

Después de 15 años de declaraciones sobre el acceso abierto, Marisa De Giusti abogó sobre la importancia de pensar cómo los repositorios sirven a los usuarios, investigadores y docentes, analizando qué se percibe de ellos y qué servicios brindan. En este sentido, instó a pensar parámetros e indicadores cualitativos para objetivar esa percepción de calidad.